La Plaza de Mercado Galería Alameda es un lugar emblemático y patrimonial de la sociedad caleña, lleno de historias y tradiciones, que ha sido la despensa de la ciudad. En este contexto, la Plaza tiene una relevancia social y comunitaria de gran importancia para la ciudad y, en los últimos años, ha despertado el interés de la comunidad caleña, así como de visitantes locales, nacionales y extranjeros que ven en esta autenticidad un valor de atracción de gran relevancia.
Con base en lo anterior, la Plaza está recibiendo constantemente visitas de grupos, agentes, operadores y público en general que llegan en busca de una ruta cultural y comunitaria de los sabores de Santiago de Cali, porque, definitivamente, Alameda sabe a Cali.
Lastimosamente, el auge de estas rutas ha generado que quienes las están promocionando, vendiendo y lucrándose de ellas en la ciudad no lo hagan de la mejor manera, desde el reconocimiento de la Plaza como un lugar o territorio donde ocurren unas dinámicas locales propias, con sus reglas y normas, con una administración local desde ASOALAMEDA, que además debe velar por las buenas prácticas, la seguridad, la calidad de las instalaciones y el buen servicio que se puede recibir en la Plaza de Mercado Galería Alameda, y que también debe ser el contacto obligatorio de quienes quieran visitar la Plaza en términos turísticos o de experiencia social y comunitaria.
Por el contrario, estas visitas permanentes, sin control y sin coordinación directa con la Plaza, han generado cierto traumatismo, desorden y descontento entre los concesionarios, pues los operadores y visitantes no se integran al proceso social, comercial y comunitario, sino que, en algunas ocasiones, por ejemplo, tocan los productos, los desordenan, los dañan y se van sin consumirlos o sin comprarlos, sin conocer, además, lo que es la verdadera esencia de la Plaza de Mercado Galería Alameda y de sus procesos sociales y culturales.
Por tal motivo, ASOALAMEDA vio la necesidad de iniciar un trabajo de planificación y ordenamiento de las actividades, acciones y proyectos de la Plaza para tener una mejor relación y servicio con la sociedad, los consumidores, las organizaciones y los visitantes. Para ello, creó el Comité de Cultura y Turismo de Alameda, con el fin de liderar las buenas prácticas de turismo, mientras ASOALAMEDA trabajaba en la planificación estratégica de la Plaza de Mercado Galería Alameda.
Para lograr lo anterior, ASOALAMEDA, junto a su Comité de Cultura y Turismo, realizó un convenio de asociación y acompañamiento técnico para desarrollar un proceso de planificación estratégica, alta gerencia, políticas públicas y desarrollo de experiencias de turismo cultural y comunitario, con enfoque hacia el desarrollo local sostenible. En este contexto, Pedro García, miembro de la Junta Directiva y gerente de Pesquera Valle Mar, comenta:
«Poder contar con la academia en la Galería Alameda ha sido un proceso de mejora profesional en todos nuestros aspectos. Nosotros, como habitantes de este espacio de la ciudad de Cali, con el paso del tiempo le hemos dado un uso comercial, pero siempre hemos estado llenos de muchos sueños, ilusiones, visiones y planes. Por eso, la llegada de la Universidad Autónoma, la verdad, ha sido un proceso de guiar a toda esta comunidad, acompañar a ASOALAMEDA, que es la que administra la Plaza de Mercado, y explicarnos que, cuando hablamos de planeación estratégica, aprendimos que la Plaza la tenemos que proyectar no a uno, dos o tres años, sino a diez o veinte. Y esos modelos que estamos implementando con la Universidad Autónoma, la verdad, han sido ejemplo para la comunidad en general: tenemos que pensar en grande, organizarnos, estructurarnos, tener muy claros nuestros reglamentos, estatutos, misión, visión, análisis internos y externos, y todo esto con el fin de organizarnos, tener claro qué somos, qué queremos y a dónde queremos llegar».

El proceso se ha desarrollado con un diagnóstico participativo, a través de un ejercicio de apropiación social del conocimiento y construcción de saberes locales para la planificación. De esta manera, la comunidad, en los procesos formativos que ya se han desarrollado, ha participado en la cocreación, desde el diálogo de saberes, para construir aspectos como la misión, la visión, los objetivos estratégicos, el análisis del entorno, el análisis de las políticas, las normativas y las relaciones públicas, las líneas de acción y los perfiles de proyectos estratégicos.
En este sentido, Paula Valencia, fundadora del Comité de Cultura y Turismo y propietaria de Biotienda al Natural, comenta:
«Para mí, el proceso de planificación y ordenamiento de la Plaza de Mercado Alameda ha sido fundamental porque nos ha permitido pasar de trabajar cada uno por su lado, como concesionarios independientes, a pensarnos como una comunidad con una visión compartida. Este proceso nos ha permitido aprender, por ejemplo, cómo organizarnos, dialogar con las entidades públicas, planificar con visión a largo plazo y entender la importancia de articularnos entre entidades públicas y comunidad. Todo esto nos empodera como Asociación, nos da voz, nos da estructura y nos permite construir una Plaza más fuerte, más organizada y atractiva, tanto para quienes trabajamos en ella como para quienes la visitan».
De igual manera, es importante mencionar que la premisa principal y fundamental del proceso ha sido generar un cambio importante en el imaginario conceptual y colectivo de ¿qué es la Plaza de Mercado Galería Alameda?, pues lograr entender esta visión y fundamento es esencial para su desarrollo local sostenible. Tradicionalmente, para la comunidad caleña e incluso para las instituciones públicas y operadores turísticos, la Plaza es un patrimonio, un lugar tradicional para ir a mercar, un imperdible, un atractivo turístico, una zona gastronómica o un lugar para pasar la tarde, entre otras muchas respuestas que se van encontrando. Por ello, era fundamental que, desde ASOALAMEDA, se lograra, mediante un ejercicio de diálogo de saberes, redefinir esa visión y entender la Plaza desde una mirada de territorio o microdestino turístico: un lugar donde hay muchas historias de vida, visiones, realidades y maneras de entender a Cali, de interacciones y relaciones propias, así como con el entorno caleño. Por ello, era fundamental iniciar la construcción de este proceso prospectivo con enfoque territorial y sus respectivas narrativas, porque, de esta manera, las dinámicas de la Plaza deben pasar de lo estrictamente promocional de un atractivo a la gestión integral del territorio.
Para Diego Romo, miembro de la Junta Directiva de ASOALAMEDA y de la distribuidora de frutos secos y especiales El Edén, desde la alianza entre ASOALAMEDA y la UAO se han mejorado muchos aspectos que anteriormente no se tenían en cuenta, especialmente en cómo mostrar la Plaza ante visitantes propios y externos:
«Ha sido muy importante que se haya empezado a capacitar al concesionario en ámbitos como lo empresarial, lo contable y la manera de formalizar nuestras unidades de negocio. Gracias a esta unión se puede decir que la Asociación cuenta hoy con la experiencia y el acompañamiento de una prestigiosa universidad, la cual es académicamente necesaria para nuestra mejora como conjunto y unidad empresarial».
Hoy, la Plaza de Mercado Alameda cuenta con su Plan de Direccionamiento Estratégico para el Desarrollo Local Sostenible (Descárgalo aquí), con un portafolio de proyectos priorizados por la propia comunidad de Alameda, que está marcando el rumbo para la Plaza. De igual manera, junto al Comité de Cultura y Turismo de Alameda, se ha trabajado en la construcción del producto y sus experiencias de turismo cultural y comunitario, consolidando una marca de destino o territorio turístico denominada Alameda, una Colombia Chiquita, que incorpora experiencias como la Ruta de Colores y Sabores, Cali también es Pacífico y el Camino de las Hierbas, donde se invita a los visitantes a descubrir la Plaza de manera vivencial, mediante un proceso de interpretación o guianza contado por sus propios habitantes, con historias reales y originales, desde adentro, y no con la visión de un visitante o de un guía externo, sino de quienes, durante más de cuatro generaciones y más de 80 años de historia, han hecho posible la Plaza que hoy es Alameda.
Para el profesor y director de la Unidad de Turismo Sostenible – Escuela de Turismo, Germán Morales Z., este proceso de la Plaza de Mercado Galería Alameda «ha sido muy interesante y gratificante para la Institución, pues ha permitido acompañar a esta comunidad, sus concesionarios y visitantes en la construcción de un modelo de desarrollo local, así como en sus procesos de gestión de turismo cultural y comunitario y de un imaginario colectivo sobre lo que verdaderamente es la Plaza, lo que significa para Cali y cómo esta verdadera red social, empresarial y de historias de todo el país se conjuga en este lugar para darle vida a un imaginario de paz, trabajo asociativo y encuentro comunitario, que constituye una verdadera lección de vida para quienes hoy sienten que lo que se está construyendo en Alameda es diferente y único en Colombia».
Hoy, el reto para la Plaza de Mercado Galería Alameda es no solo implementar la propuesta de planificación que se ha construido participativamente, sino también consolidarse como un territorio sostenible, proceso que ya ha iniciado mediante campañas de sensibilización, procesos de formación en gestión de la sostenibilidad y la medición de indicadores para quienes participan del tejido empresarial local.
Descargue aquí los tips de sostenibilidad de Alameda.
Para Luisa Rivas, quien lidera el Comité de Cultura y Turismo de la Plaza y es propietaria de Amenti, las apuestas por trabajar la sostenibilidad en la Plaza son importantes porque generan beneficios para toda la comunidad, tanto comerciantes como visitantes, ya que, con buenas prácticas, se reduce la contaminación mediante el aprovechamiento de residuos y el reciclaje. Además, se ahorra el recurso más preciado, el agua, haciendo un buen uso de ella. También se fortalece el sentido de pertenencia por el lugar, se mejora la imagen de la Plaza para que cada visitante sienta que llega a un lugar seguro, limpio y bello, y, con estas prácticas, se impulsa la economía, la cultura y el cuidado del medio ambiente.








